¿Eres supervisor o jefe de área y sufres de hostigamiento sistemático?
El acoso laboral ascendente es el maltrato sistemático ejercido por uno o más subordinados en contra de su superior. Es ilegal y las empresas deben investigarlo bajo la Ley Karin.
Habitualmente el acoso laboral se asocia al abuso de poder de una jefatura (acoso descendente). Sin embargo, el acoso laboral ascendente es una figura real y perjudicial, que acontece cuando un grupo de subordinados ejerce hostigamiento, burlas, desacato sistemático o sabotaje en contra de su jefe directo, gerente o supervisor. Esta conducta también constituye una vulneración laboral protegida por ley.
Conductas típicas de Acoso Ascendente
El hostigamiento hacia la jefatura se manifiesta comúnmente mediante:
- → **Sabotaje operativo:** Ocultamiento o demora deliberada en la entrega de información clave para hacer quedar mal al jefe ante las gerencias superiores.
- → **Difamación y rumores:** Difusión de rumores falsos sobre la vida privada, profesional o moral del supervisor para mermar su autoridad.
- → **Boicot o desacato:** Negarse colectiva y sistemáticamente a acatar las instrucciones de trabajo legítimas del supervisor.
El Rol del Empleador y la Ley Karin
El empleador tiene la obligación legal de proteger la salud y dignidad de **todos** sus trabajadores, sin importar su jerarquía. Si una jefatura interpone una denuncia por acoso ascendente, la empresa debe aplicar el mismo protocolo de investigación de 30 días de la Ley Karin. De comprobarse el acoso, la empresa está facultada para aplicar despidos disciplinarios sin indemnización contra los trabajadores acosadores.
¿Eres supervisor y sufres de hostigamiento sistemático de tu equipo sin que la gerencia te proteja?
El abandono por parte del empleador te faculta para iniciar acciones judiciales de tutela laboral por vulneración al derecho a la salud psíquica. Te asesoramos sin costo.
Preguntas frecuentes sobre Acoso Ascendente
¿La jefatura puede autodespedirse por acoso ascendente?
Sí. Si el supervisor denuncia formalmente el boicot y hostigamiento de su equipo y el empleador no toma medidas de resguardo o le exige «aguantar», constituye un incumplimiento grave del deber de protección, autorizando el autodespido del supervisor.
¿Cómo se prueba el acoso hacia la jefatura?
Mediante registros de correos electrónicos donde se ignoran instrucciones de forma reiterada, capturas de chats informales de acoso, testimonios de otros jefes de área, y peritajes psicológicos que demuestren el menoscabo de salud mental del supervisor.
Orientación jurídica de carácter laboral. Si consideras iniciar acciones por acoso en tu puesto de supervisión, contacta a Laboral Expertos.